Nelson Castillo: “No hay crítica para la crítica”

Estudié primaria en un colegio de Breña “San Ignacio de Loyola”, de ahí pasé al “Claretiano de Maranga”, un viaje interprovincial diario. Con 12 años me fui a vivir a Miami y terminé el colegio en “Hialeah Miami Lakes”, luego estudié cine en MDCC en Miami. Volví al Perú y trabajé en Transvision Publicidad como asistente de dirección de Gustavo Bueno y luego en Inca Cine, donde trabajé diez años, también como asistente de dirección de Francisco Lombardi, mi primer trabajo fue Sin compasión, luego Bajo la piel y de ahí todos los de Lombardi hasta Ojos que no ven, trabajé con Gerardo Herrero en El lugar donde estuvo el paraíso, con Walter Salles en Diarios de Motocicleta, y en distintas cintas nacionales. Peloteros es mi opera prima y antes hice un corto titulado Vidas anteriores que ganó a mejor producción y a mejor sonido en el concurso del Conacine de 2004.

Con estas palabras se describe Coco Castillo el director de Peloteros, película sobre la cual conversamos en esta entrevista.,

¿La van a presentar en algún festival?

No, por ahora solo estoy abocado a la recaudación para pagar las cuentas, quedar bien con toda la gente que confió en mí, pagar hasta el último centavo. La película ya alcanzó los 100 mil espectadores, es decir, su punto de equilibrio, de aquí para adelante lo demás serán utilidades. Van cuatro semanas en Lima, pero me faltan cines de provincias. Dirigida a la gran mayoría de públicos, porque, por ejemplo surco, miraflores le da preferencia a las películas americanas, han entrado varias películas americanas para niños por fiestas.

Retratas un grupo de muchachos de barrio de un momento y un lugar específicos. ¿Crees que el retrato es fiel?

Yo creo que si, que se consiguió crear la historia de un grupo de chicos de barrio. Al menos yo estoy contento con los resultados.

¿Cuanto te sirvió haber vivido en Breña para crear esta historia?

Muchísimo. Porque la historia e basa entre otras cosas en las vivencias que he vivido, los chicos de barrio. Si hubiera contado la historia de mi barrio hubiera metido a 30 personajes, pero tuve que reducirlo a seis y meter historias de 3 en uno solo, meter un poco de ficción. Tiene mucho de lo que yo he vivido y he visto en mi barrio. Muchos amigos de mi antiguo barrio que han ido a ver la película me han dicho: “Oye, ese pedacito de allí es mi vida”… y lo mismo con otra gente que no ha vivido en mi barrio, me dicen: “A mí me pasó lo mismo”… Todo el mundo se ha sentido identificado.

¿De igual forma, también un tema tocado es el despertar sexual… Quisiste darle protagonismo?

Puse el tema sexual mas como una anécdota, porque pasa mucho en los barrios. Aun en un momento tan importante como es el despertar sexual, siguen presente los amigos. Es una historia de amistad, una historia sobre cómo se desenvuelven los chicos durante su adolescencia. Entonces esto pasa, porque incluso vas a tu debut sexual con tus amigos. Por eso es puesto como anécdota, que demuestra el grado de amistad, de compañerismo que ellos tienen.

Así como las incursiones en la delincuencia, era parte de lo que pasaba en el barrio

Claro, es algo que pasa mucho en los barrios. Todos en algún momento de nuestra adolescencia hemos hecho algo similar: como que te agarraste la manzana en el mercado, rompiste una luna y saliste corriendo, te llevaste los periódicos del quiosco, todo el mundo en gran escala o menor lo ha hecho alguna vez.

Hay algunos críticos que consideran que la película tiene un argumento similar a la película Buenos Aires 100 kilómetros, y otros la comparan con Mañana te Cuento. ¿Qué referentes utilizaste para la película?

Los mismos que viví en mi barrio. Me es mucho más fácil escribir una historia que he vivido, de la que he formado parte. Entonces me junte con Max Cabrero, quien es coguionista, y nos fue mucho más fácil escribir esto, más divertido, una historia bonita, chévere de contar. Regresamos un poquito al barrio también, y al momento de escribir era como un juego de recuerdos.

¿Y utilizaste algún referente cinematográfico, para ver historias similares o hacer correcciones estilísticas?

No, para nada. En todo caso, mis referentes cinematográficos han sido mis años de experiencia con Lombardi, como asistente de dirección de sus películas. He visto que Pancho prioriza el contar la historia, lograr una narrativa simple, bonita.

Esta película ha relatado con más franqueza que otras las historias de barrio, porque además tampoco apareció el común afán moralista. Cómo consideras el proceso de crecer

Como te digo, a mí me han criticado duro. Desde gente a la que le gustó la película hasta gente que me ha tildado de todo. Soy un cineasta nuevo, es mi opera prima, la película puede tener muchas virtudes y también errores. Es parte del proceso de uno como cineasta. A mí me molesta que la crítica sea tan severa con algunas opiniones, porque al final, no hay crítica para la crítica. Lo que quise hacer fue una historia bonita, sencilla, contarla, y que la gente se siente en el cine para disfrutarla.

Este es el estilo de cine que voy a seguir; no me molesta la crítica porque no vivo de ella. Yo voy a hacer una película para que la gente se divierta, coma su canchita, y punto. Yo no busco dar ningún mensaje, tampoco busco ser innovador en el cine.

Contar una historia por el placer de narrarla, mostrando los hechos sin dar calificativos.

Claro, eso es lo que yo pretendo hacer, contar una historia y que la gente saque sus propias conclusiones acerca de si la película esta contando algo bueno o malo. Uno como director de cine busca que el espectador tome sus propias ideas. No busco mandar un mensaje de hacer o no hacer algo. Tú ves que la película es sencilla, honesta. Creo que ese es el mejor valor de la película, que es una película honesta, una historia que no busca manipular al espectador en ningún momento.

Comentaste que tu experiencia cinematografía comenzó con Lombardi, pero ahora como director, ¿Cuál fue tu experiencia mas enriquecedora?

Uff, lo primero que he aprendido es que hacer cine en el Perú es muy, muy difícil. He aprendido también que aquí los peruanos somos muy poco tolerantes con nuestro propio producto. Es increíble la falta de interés del gobierno hacia la cinematografía nacional, no tiene ningún tipo de apoyo. Pero lo más valioso que he aprendido es hacer una película con poca plata. He aprendido mucho.

¿Qué géneros prefieres en el cine?

Estoy en una búsqueda. Acabo de hacer esta película, que me ha encantado, y ahora estoy escribiendo una de acción, tengo también un musical guardado. Quiero ir así, aprendiendo, experimentando un poco en los distintos géneros. Pero ahora personalmente mi género favorito es la comedia.

Pero en general en el cine latinoamericano las comedias son escasas. Álvaro Velarde lo intentó hace poco.

Pero le fue muy mal. Quizás en el tema de festivales eso estuvo bien, pero económicamente le fue muy mal. Felipe Degregori también hizo acá la comedia Todos somos estrellas, pero igual le fue mal. No sé por qué aquí las comedias no han funcionado, pero por ese hecho me encantan. Tengo como cuatro guiones de comedias escritos, pero no me atrevo a realizarlos todavía, porque aparte de ser muy difícil conseguir financiamiento, como que “te chupas” un poco por el riesgo de no saber si va a funcionar o no.

¿Cómo es la última que estás escribiendo?

Una especie de drama con mucha acción, un policial.

¿Cómo manejas el tema del amor en tus historias?

El tema del amor aparece en toda película, algo de romance, porque todo siempre está ligado al amor. Igual así seas ladrón en la historia, estás casado o estas robando por la novia. Siempre el amor es un tema relevante en comedia o terror. Todo está ligado al amor, por eso es inevitable tocarlo. Es un elemento protagónico en lo que escribo.

¿Qué tema o temas que no se han tocado en nuestro cine crees que deberían ser abordados?

No sé. En realidad creo que existe el cine y punto. Si me preguntaras en 20 años, quizás me gustaría ver películas históricas, por ejemplo sobre Atahualpa, que en los libros de historia aparece tan fascinante. Algo como Gladiador, pero con nuestra historia.

Quizás un problema del cine sea el guión, porque se dice que estamos entre los mejores escritores latinoamericanos, pero nuestra debilidad es en el nivel de guionistas cinematográficos

Y vamos a seguir así mientras no hagamos producciones. De qué vale que los guionistas se esmeren cuando les pagan muy poco y además no tienen la seguridad de materializar su obra. No vamos a tener mayor desarrollo en cuanto a guiones mientras no tengamos una producción sólida.

¿Una industria del cine?

Claro, ahora nadie quiere ser guionista. Si te das cuenta los guionistas son los propios directores. Salvo Augusto Cabada, Quique Moncloa, yo no veo guionistas. Por eso, siempre habrá falencias en el guión de las películas escritas por directores.

Publicado en la revista Butaca Sanmarquina, 2006

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